Fotografía de Fernando Galindo

Las altas temperaturas para la época del año en que nos encontramos, podrían perjudicar en gran medida cosecha de las variedades tempranas y extratempranas de nectarinas y melocotones.

La temperatura media en los campos de Cieza de lo que llevamos de invierno está muy por encima de la habitual, que ronda los 10 grados centígrados (en lo que llevamos de invierno la media se sitúa por encima de los 13º), lo que puede suponer un brote adelantado de flores de las variedades de melocotones y nectarinas tempranas, con una anticipación respecto a lo que sería normal de unos 20 días.
Estas variedades, cuya recolección se produce a primeros de mayo, están a punto de brotar; y su floración puede ser inminente y los borrones de los árboles eclosionarían de aquí a siete o quince días si el termómetro continúa con registros por encima de lo que es habitual en el mes de enero. Las variedades tardías también podrían verse afectadas si no hay variaciones.

El presidente local de Coag, Manuel Martínez, indicó que «si los frutales no hibernan lo necesario, es decir, no cogen el número necesario de horas de frío, la producción puede verse bastante mermada en cuanto a cantidad y calidad. Puede producirse un cuaje insuficiente, lo que provocaría la falta de fruta en las ramas y la consecuente descompensación de los árboles».

Hay más riesgo de heladas

Por otro lado, cuanto más se adelante la floración, más riesgo de heladas habrá para las fincas, hasta el punto de que, si la temperatura no cambia, en una semana podría empezar a florecer un 70% u 80% de las variedades extratempranas, que se verían expuestas a la acción de alguna ola de frío hacia finales de enero, lo que conllevaría «un perjuicio incalculable» en todos los parajes de la comarca.

En circunstancias normales, la floración debería producirse en unos 20 días, pero, con las condiciones actuales, la precocidad sería de unos 8 o 10 días, con lo que el adelanto en medio mes ocasionaría 15 jornadas más de riesgo de heladas. Martínez prevé que no hará frío hasta finales de enero; «todo depende de las lunas», concluyó.